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Mostrando las entradas etiquetadas como Concurso

Todo empezó

Como si fuera un juego de niñas empezaron a desnudarse. Entre risas inocentes se agarraron de las manos y se sumergieron en el vasto océano. Las algas acariciaban sus piernas y los peces rozaban sus cuerpos. El mar, agitado, meció sus movimientos lúbricos y extasiadas se entregaron a los besos de la naturaleza, las caricias de las olas, la mirada de la luna. Microrelato para el concurso de Diviertesexshop - Microelatos eróticos

La hechicera

Toda su vida fue llamada bruja. Ninguno se atrevió a llevarle la contraria, por miedo a sus conjuros y a la nigromancia. Ninguna se atrevió a hablar con ella, por pavor a que la asociaran a las técnicas mágicas y adivinatorias. Nada silencio su voz, ni las llamas de la hoguera a la que fue enviada hace pocos años. Nadie pudo contra ella, ni hombres ni mujeres.  Microrelato creado para el Concurso de Diversidad Literaria - Ellas

Contra la mujer

Insultos, amenazas, muertes, torturas, vejaciones, humillaciones… ¿Cuándo se acabará este juego macabro de roles? ¿Cuándo dejaremos de ser objetos y seremos sujetos de pleno derecho? El día en que dejen de regalarnos flores por cada paliza, de acallarnos cuando queramos expresarnos y de enterrarnos bajo tierra, habremos conseguido dar un paso hacia delante. Mientras, esta sociedad demuestra su barbarismo machista día a día, marcando la historia con su sed de sangre. 

Rasurando la infancia

No digas tonterías y pásame la cuchilla. Ves, no pasa nada – dice mientras le afeita. Le cede la navaja y este empieza a deslizarla por su rostro. Un grito agudo sale de los pulmones del padre. Su hijo cae redondo sobre sus brazos. De su cuello brota una fuente de sangre, un torrente de vida. 

El artista

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Solo su pincel reflejaba la realidad. Sobre el lienzo desnudo dibujaba las alas que salían de su mente. La única escapada para volar de su realidad. Microrelato para el concurso de Internacional Microcuentista - La imagen correspondiente al mes de octubre de 2015 es de  Ari Chávez  (collage) en tabla de skateboard de Vans y fotografía de Iván Fernández.

Drogas

Aunque todo parecía normal, no lo era. En ese momento él solo podía ver una sala sin luz, un hombre bailando desnudo y una zebra plateada corriendo. La risa se desencadenó, junto a un río de orina por su entrepierna. Microrelato seleccionado para aparecer en la V colección de relatos organizado por ACEN.  

Orgasmo

Mente infiel que juega malas pasadas. Que siente como la encadenas con tus miradas. Le besas, le muerdes, le atas. La sangre bulle, la excitación puro azufre. Tus ojos juegan por toda mi silueta, tu lengua señala inquieta y yo caigo extasiada bajo unas sábanas sucias y olvidadas. Microrelato seleccionado para el II concurso de microrelatos eróticos de Talento Comunicación

El test

- ¿Cuántas películas llevamos vistas? – dice frotándose los ojos seguido de un enorme bostezo que deja entrever su perfecta dentadura. - Ocho… creo – contesta levantándose y estirando las piernas. - ¿Hacemos más café? – dice mientras le mira con suplica y le golpea con un roñoso cojín. - Ok. A este ritmo moriremos sobre el sofá. - ¡Pero por una buena causa! – dice levantándose de un salto con una amplia sonrisa. Nero y Gén van a la cocina y preparan café. Llevan dos termos de litro y medio en el cuerpo. Los parpados pesan, pero siguen con su objetivo. Son ocho las películas vistas, y para esa sesión semanal quedan dos más. Ninguna de las vistas pasa el Test de Bechdel. Llevan dos meses con su estudio. Se dedican, una vez por semana, a ver películas y analizarlas en base a tres preguntas básicas: ¿En la película salen al menos dos personajes femeninos?, ¿Dichos personajes se hablan la una a la otra en algún momento? y ¿Dicha conversación trata de algo que no sea un hombre? ...

Ella

Le dijeron que no se podía fumar. Así que bajó del autobús, pero antes de ello, le tiró al conductor humo sangriento desde el agujero que se podía ver en su garganta. La traqueotomía era el colgante que decoraba su cuello. Profunda, rojiza y llena de vapor. Yo baje rauda tras de ella. Quería saber quién era esa mujer tan peculiar. Ella no se sorprendió de que la siguiera, todo lo contrario, parecía saberlo. Y así la conocí. Mi musa, mi diva, mi amante. La hemos perdido, pero nunca perderemos su labor, su fuerza y pasión que dejó en vida.  Microrelato para el concurso Focus in Women

Viva

Pensé que quizás no volvería a sonreír, pero me equivocaba. Tras la operación todo volvió a su cauce normal. Pase meses muy duros y pude darme cuenta de que no estaba sola y que debía de sentirme orgullosa de poder vivir el presente. Es cierto que hasta que no vemos de cerca la negra capa de la muerte y su guadaña nos roza la cara no sabemos vivir. Siento la adrenalina correr por mis venas, las ganas de comerme el mundo y como palpita mi corazón caliente, regando la cicatriz que cruza mi pecho. Me siento valiente, me siento viva, me siento feliz, y eso es lo que más me importa. Relato seleccionado para aparecer en la antología realizada por Talento Comunicación para el II Concurso de relatos sobre el cáncer de mama

Espionaje

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Hacerse pasar por un reptil fue más fácil que ser un lindo gato. Trabajaba tranquilo y se evitaba los achuchones de Christoph. Fotografía: Enrique Ramirez - Microrelato para el concurso mensual de Internacional Microcuentista

Zombis

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En la calle mojada se reflejan las sombras de los zombis de la noche. El aroma de la muerte y de la carne en descomposición guía sus pasos.  Microrelato para el concurso mensual de Internacional Microcuentista - Mes de Julio

Presente

Sentado en el suelo no tiene nada más que perder. Solo le queda su colección de miradas, los abrazos que le enamoraban y los besos que nunca le dio. Sonríe con ternura al pasado y desafiante, espera tener el valor de vivir su futuro. Pero ahora solo tiene el presente, y la herida sangra sin césar. Se levanta del frío pavimento, y deja atrás la botella que tenía el veneno para borrar su memoria. Camina hacía el puerto, donde las risas de otros niños le arrancan su corazón. El ahora le mata.   Microrelato presentado al concurso semanal de Cadena Ser - Radio Castellón - Semana 27

Llamada

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Lo único que puede hacer es esperar su llamada. El tiempo atraviesa su pecho como aquel cuchillo que le clavaron en el 56. Firme, potente y asesino. Intentaron acabar con él, pero no es tan sencillo. Las fotos del escritorio muestran un matrimonio falso, ponzoñoso y dañino. Él solo puede pensar en poner una fotografía junto a James. Una de tantas. De sus viajes furtivos, de sus escapadas románticas. Una fotografía que revele un amor de verdad, la felicidad, la pura vida. El teléfono suena, al otro lado, un grito, sordo y ensombrecedor, hace que su pecho llore sangre, por esa herida que creía olvidada desde tantos años. James se encuentra muerto al otro lado del auricular.   Fotografía de Christian Pereira Rogel - Internacional microcuentista junio

El buitre vegano del Peñagolosa

No es fácil ser vegano dentro de una panda de carroñeros. Cae muerto un zorro y nosotros vamos disparados a jalarnos sus entrañas. Me lo planteé el otro día, ¿por qué manchó mi pico de sangre día tras día? ¿Por qué esperó sobre los árboles a que algún ciervo muera? ¿Por qué sobrevuelo los cielos como un loco aguardando el fallecimiento de todo quisqui? Por mi padre. Él quería que siguiera su camino. Pero nunca pensó que yo no quisiera. Siempre estaba con el rollo de “sigue tu naturaleza” “somos buitres, debemos de comernos lo que los demás no quieren” “es el ciclo de la vida hijo”. Puag, ¡ni que fuéramos hienas! Y aquí estoy, fingiendo ser un asesino desalmado, mientras pienso en esas ensaladas macrobióticas con pipas y salsa de soja de las que tanto oigo hablar. ¿Si me comiera el estómago de un vegano contaría? Suspiro mientras meto mi pico dentro de un flamenco. Remuevo mi cabeza dentro de él, manchando mis plumas de una sangre rosada. Era tan bello. Ahora Gyps se está comiendo su p...

Momentos

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El invierno cubre tus cabellos, congelando esas ideas locas que viven en tu testa. Después llega la primavera, ocultando tus parpados con flores y envolviendo tu nariz con mil olores. El hastío verano se resbala por tu cuello, contoneándose como un vil felino. Y entonces me encuentro con el otoño, revistiendo tu abdomen de hojarasca y tu ser de dulces atardeceres.  Fotografia de: Christian Pereira Rogel - Concurso de microrelatos de Internacional Microcuentista (Abril)

Desarrollo

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El mundo quedó convertido en una bola de fuego. Una mezcla de luces fulminó los ya secos árboles. Lo llamaban civilización, progreso. Preferimos acuñarlo como destrucción. El terror llego, nos pilló construyendo.  Fotografia de: Christian Pereira Rogel - Concurso de microrelatos de Internacional Microcuentista (marzo)

Sentir

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Cruzábamos las calles veloces, nadie podía detenernos. Ni las luces de las altas farolas, ni los coches que atravesaban el asfalto con violencia. Nosotros queríamos sentir el frío, el viento, la adrenalina disparada. Pasamos de un estado al otro, rápido, centelleante. Cuando todo era luz, y luego, solo una mancha de sangre en la carretera. Fotografia de: Christian Pereira Rogel - Concurso de microrelatos de Internacional Microcuentista (febrero)

Bon dia Casil

Tinc fred – balbuceja Casilda, dormitada. El cap li pega voltes i només recorda vagues imatges que li venen a la ment, com llums trastornadores, de la festa que s’hi va pegar eixa nit - ¡Mare de Déu!, almenys me’n vaig beure una ampolla de güisqui tot sola. Quina imatge li donaria a les meues amigues després de tant de temps sense vore-nos – diu decepcionada  la pobra Casilda. Sense obrir els ulls, badalla, alliberant un gran sospir, i de sobte, sent en la seua esquena com si li clavaren unes fortes mans, fent-li un dolor inaguantable. Un mareig l’atordeix encara més, i seguidament, un fàstic s’apodera del seu estómac, vomitant tot el que porta dins. Obri els ulls, per vore el contingut de la preocupant bossada i, es troba nua, en un carreró, amagada darrere d’uns contenidors. Davant d’ella i ha un xic, que li esta agafant dels muscles i la agita, intentat fer-li recobrar la consciència. El pànic s’apropia dels seus sentits i comença a tapar-se morta de vergonya. Plora descons...

La hora del paseo

Trasto, ¿ves a ese hombre? - dice Inés escondida junto a José, su hermano pequeño, desde su portal - Ese es Rodrigo. Hoy cumple sesenta y tres años. Rocío, su mujer, murió el año pasado en un accidente de coche, y este se ha quedado solo y destrozado. ¡Llevaban casi medio siglo juntos! - exclama Inés con demente admiración de enamorada - Cada día, a las cuatro de la tarde, sale a pasear, solo, por la vieja calle del Sol. Dicen que allí es donde conoció a Rocío, y que sus ojos dorados, lo atraparon como un fulgente rayo de sol, abrasándole el alma y volviéndolo loco de atar - Inés suspira con el corazón encogido. Se levanta de un salto, de las frías escaleras, y corre hasta alcanzar a Rodrigo. Comienza a pasear junto a él, perdiéndose por la angosta calle del Sol. Microrelato para el concurso Calle de sol