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7.3.17

Donde solíamos amar

Las viejas calles del barrio del Carmen ocultan los secretos de los amantes, de las personas heridas por el amor descortés. La gente ocupa sus arterías, entre risas y cigarros. Un vendedor regala rosas al final de su jornada. Russafa rezuma rabia e infidelidad nocturna. Sus besos saben a cerveza y su cuerpo se mueve al son de los flashes cegadores. El Cabanyal lame la aflicción con sal y sol. Meciéndonos con las aguas del Mediterráneo, cubriendo nuestros pensamientos de arena cálida. En Zaidía cruzamos miradas cuando pedaleamos nuestras bicicletas. Decidimos perdernos a través del río. Nos fundimos con la lluvia y la niebla nocturna que oculta a los marginados. Aquellos que nadie quiere ver su amor. Los barrios de Valencia se unen entre sí, dejando que los enamorados transiten de un lugar a otro. Patraix abraza a Jesús, pero este siente un especial interés por la Ciutat Vella, que le muestra sus rincones más antiguos. En Benimaclet se organizan festejos. Todas salen a la calle a bailar. Nos fusionamos confusos, en los graffitis que cubren los cielos. El barrio cobra vida. La música invade las almas de los desolados. El espíritu joven nos eleva, como el grito de guerra que nace de nuestra garganta. Recordamos el amor en otros lugares. Frío. Distante. Pasional. Efímero. No siempre fue tan bello en todos los lugares, pero regresamos en nuestras fantasías para recordar lo que fue y lo que siempre quisimos. Volvemos a donde pertenecemos y nos cubren las calles de abrazos, las vías de quimeras y las barriadas de besos.




Ovidi Montollor – Els amants. 1974. Álbum: A Alcoi. La letra de esta canción es un poema de Vicent Andres Estelles. Ovidi Montllor fue un cantautor catalán que formó parte del movimiento Nova Cançó.

3.3.17

Construyendo un hogar

Había enterrado tantos trozos de él en la casa que la paredes parecían hablar, moverse, señalarle con sus extremidades amputadas... Sus ojos le observaban desde cualquier ángulo del hogar, y los susurros nocturnos le perseguían en sus amargos sueños. El piano sonaba todas las noches a la misma hora, estridente, haciendo que su corazón saltara en ese pecho dolorido. No lo mató por qué no lo quisiera, lo mató por qué no quería que se marchara. Sabía que estaba pensando en abandonarle, que había conocido a otra persona – o eso decían las malas lenguas, aunque la verdad era que necesitaba saciar sus apetitos por alcanzar el éxito laboral. Había visto el billete de avión y la maleta escondida en el altillo. ¿Por qué quería irse tan lejos? ¿por qué no le explicaba lo que sentía? Si él huía de esa vivienda ya no sería el paraíso que habían construido juntos, a pesar de las dificultades acaecidas. No tuvo otra alternativa – o eso le decía su mente desquiciada. Tuvo que cortarle las alas y obligarle a permanecer con él por siempre. De este modo creyó que jamás se sentiría solo, pero los fantasmas que el mismo había creado le estaban volviendo loco. Se había derramado demasiada sangre en cada una de las habitaciones. Ya no pensaba con claridad, no podía comer, no podía dormir... comenzó a faltar al trabajo, escusándose de pasar de una enfermedad a otra. Entonces se dio cuenta de que todo estaba maldito, su alma, la casa... debía renacer como el ave fénix de sus propias cenizas, debía fundirse en la prisión que él mismo había construido, debía dejar libre a su amado para que la música pudiera sonar en otro lugar. Y así fue como la casa quedó reducida a polvo y escombros, y los susurros se convirtieron en alaridos, alcanzando la deseada libertad. 


The Cinematic Orchestra – To build a home (2007) Grupo inglés cuyo estilo se
mueve en el nu jazz introduciendo electrónica y trip hop entre otros elementos músicales.