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10.2.11

Virgenes Suicidas

Teresa abre la puerta de su casa henchida de rabia y envuelta en finas lágrimas que cubren toda su cara, hasta casi ahogarla en sus sollozos interminables de dolor.

- Lo único que me ha dejado Clarisse es esta espantosa película de Sofía Coppola – dice mientras camina malhumorada hasta el salón, dejando la puerta abierta tras ella, y señalando el CD, sin carátula, del filme las Vírgenes Suicidas - ¡Aun sigo pensando como la hija, de ese magnifico director, gasto rollos de celuloide para rodar semejante basura! – dice furiosa – y aun me sigue rondando la misma pregunta por la cabeza, después de todos estos años, en los que jamás entendí, ni entiendo ahora, como le podía gustar tanto a Clarisse semejante bazofia. ¡Dios mío!, como la hecho de menos – Teresa rompe a llorar, dejándose caer sobre el sofá y Hellen, que seguía en la puerta, asombrada por semejante recibimiento, corre a abrazarla.

- Tranquila Teresa – dice acariciando su espalda con esa voz tan característica que tiene la pequeña albina de rostro pecoso – Clarisse se ha marchado, no es el fin del mundo. Solo, una ruptura – dice pausadamente calibrando sus palabras.

 Teresa levanta el rostro del sofá y enloquecida, grita, llena de un enojo incalculable - ¡Eh!, nosotras no hemos roto. No hemos tenido ni una sola discusión. El problema es que no se donde esta. Vale, bien… se ha marchado sin decirme nada, pero eso no quiere decir que nuestra relación haya acabado, ¿entiendes? – dice enrojecida de furia. Parece que su boca vaya a expulsar fuego. Tiene los ojos demacrados de tanto llorar, la nariz rojiza y seca. Lleva días sin comer bien ni ducharse. Esta destrozada.

- Si cariño, lo sé. Se ha ido… pero debes de ir haciéndote a la idea. Ya hace una semana que se fue y quizás no vuelva. Ya sabes que no es la primera vez que te hace esto. Tú solo puedes esperar. Al menos sabes que esta bien, por que fue a visitar a sus padres ayer – dice melódicamente.

- Esto es una mierda. Cinco años de relación con ella y se va, sin decirme nada. ¿No puede pensar lo preocupada que estoy por ella?, ¿lo mal que lo estaré pasando haciéndome esta jugarreta puñetera? – dice balbuceando - ¡Jodida yoghi! – grita encorajada. Se sienta en el sofá, intentando recobrar la compostura y abraza sus rodillas, hundiendo su cabeza entre ellas. Respira - ¿Sabes como la conocí? – le pregunta a Hellen mientras la mira.

- Nunca me lo habéis contado ninguna de las dos. ¿Pero te vendrá bien hablar de ello ahora? – pregunta preocupada Hellen, subiendo su lechosa nariz hacia arriba. Hellen asiente con la cabeza y dice “Pero antes necesitaré que abras un vinito, fuerte, los tienes en la cocina”.

Hellen coge un gran reserva de vino tinto de Teresa (esta es una gran aficionada al vino. Todos los meses asiste a alguna cata de vinos, normalmente, acompañada por Clarisse) y sirve dos copas hasta arriba, las deja frente a Teresa y comienzan a hablar.

- Conocí a Clarisse hace seis años en una de sus clases de yoga. Me volvió loca al instante. Estaba sentada, en sukasana, meditando. Y me encanto esa rectitud en su cuerpo fundiéndose con su rostro en calma, lleno de paz, a la vez que su voz me embriagaba, cuando cantaba los mantras que acompañaban los ejercicios y, no me puedo olvidar de esa ropa, ligera y semitransparente. Chica, ¡una no es de piedra! – sonríe con añoranza – Lo mejor de todo era cuando venía a corregirme la postura que podía sentir sus delicados dedos, haciendo fuerza en mis huesos, moviéndome, mimosamente, hasta alcanzar el máximo en la postura. A veces hacía mal la postura adrede, simplemente para que viniera ella a corregirme. Me encantaba que hiciera eso, por que su perfume corporal me acompañaba todo el día. Siempre ha olido a flores frescas y eso que no nunca ha usado ningún tipo de colonia. Simplemente, tiene un aroma a naturaleza – da un largo sorbo a su copa y prosigue - Al cabo del tiempo nos comenzamos a hacer muy amigas y empezó ha darme clases de yoga particulares, en su casa. Y una cosa llego a la otra y acabamos liándonos y empezamos a salir. Nuestros primeros meses de relación se basaron pura y enteramente en sexo. No sabes lo mucho que me sirvió el yoga para experimentar tantísimas posturas – dice recordando. Hellen se sonroja. Parece que le hayan dado unas pinceladas rojas a sus cristalinas mejillas - Cuando llevábamos tres meses saliendo se vino a vivir a mi piso. Siempre ha sido un sueño vivir con ella. Una delicia, para que engañarnos. Pero los últimos meses la notaba algo rara conmigo. ¡Ya viste como se puso el día que te conoció a ti! – Hellen asiente con la cabeza y bebe un traguito de vino, sin dejar de mirar a su amiga. Teresa se apresura a por su segunda copa – Yo no se que mosca le abra picado ahora. ¿Qué cojones habré hecho ahora? – dice obcecada.

Hellen se lanza sobre los labios de Teresa, dándole un suave y húmedo beso, el que Teresa recibe asombrada y, responde, introduciendo su lengua en la boquita de piñón de su amiga. Esos besos delicados se transforman en puro fuego. Teresa no puede creer lo que esta pasando y Hellen se siente como un buitre atacando a una presa indefensa. La puerta se abre y entra Clarisse. Sus maletas se desploman en el suelo.

- ¡Lo sabía! – acusa gritona - ¡Sabía que estabais liadas! – dice con una voz repugnantemente superior.

- No, no es lo que parece – dice Teresa quitándose de encima de Hellen. Esa negación hasta le parece ridícula saliendo de su propia boca.

- Hice bien en marcharme. No tendría que haber vuelto a darte otra oportunidad, pues mira la mierda con la que me encuentro al entrar en mi casa. ¡Eres una zorra! – dice disgustada Clarisse. Coge sus maletas y se marcha de nuevo.

            Hellen sigue inmóvil en el sofá. Teresa no puede creer lo que ha pasado en cuestión de segundos. Las carcajadas de Teresa rompen el silencio sepulcral que se había instaurado en el salón.

- ¿De que te ríes? – le pregunta confusa Hellen.

- Clarisse se ha vuelto a olvidar la dichosa película – dice entra risas. Hellen comienza a reírse con ella.

- ¿Quieres que la veamos? – pregunta Hellen riendo – Yo no se de que va – dice con mirada de cordero degollado.

- Bueno… por que no… ya se ha jodido suficiente el día, jodamoslo un poco más – dice agarrando la botella de vino y bebiendo el último trago a morro.

5 comentarios:

  1. jejeje ha quedado bastante claro que la pelicula no te gusta nada
    y que es lo que hizo la tipa para que clarisse se largara??
    ademas que forma de reaccionar es esa?? cuando tu novia se larga y te deja por estar liandote con otra y tu te quedas tan tranquila y te pones a ver un peli?? es un poco raro no??
    bueno al final la has escrito antes de la fecha
    tan rapida como siempre :)
    bueno pues eso, ahora nos vemos
    hasta la proxima historia

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  2. GDG
    Tendré que ver la peli :D
    ¿al final acaba con Hellen? Yo supongo que sí.
    esta historia me recuerda ha algo^^... ya te contaré.
    Te quierooo

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  3. Hola, ¿qué tal va todo?
    Yo un poco resfriada... pero lo peor de todo es que el lunes empiezo las prácticas y como no se me vaya esto me voy a morir jeje.

    Una historia muy intrigante, sobretodo la última reacción de Teresa, ¿es que en verdad si que estaba liada con su amiga o finalmente aceptó que no podía estar con Clarisse? Bueno me encanta que les des un toque de misterio a tus personajes y en el conjunto, a la historia en general.

    Un beso, hasta la próxima!

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  4. Hola,
    la verdad esque me impresiona tu imaginación en cuanto al título.. a mi me costo mucho...
    la historia esta bien, aunque no estiendo muy bien porque se fue en primer lugar, después cuando les pillo en el sofá lo entiendo pero antes? o esque es como yo? una chica impredecible? jeje
    respecto a tus dudas sobre mi historia (la voy a subir ahora al blog)mi mente ha ido formando la historia sin pensarla y por lo que ves tengo una mente perpleja xD
    A gabriela le prometieron con la misma persona con la que acabo prometiendose la protagonista.. y esa persona solo buscaba un aspecto de ellas. por miedo y para no llevar una "vida" que ellas no querian se suicidaron y lo que les empujo mas a el suicidio es que ambas estaban enamoradas de sus respectivos amigos...
    en cuanto al desarrollo de la historia llevas razon, en el tren escribí el comienzo pero en tu casa escribi el final y como ya te dije no se me ocurria nada, no estaba inspirada y no me gustaba como iba la historia, por lo que como te comente, buscaba un final rápido para no alargar una historia indeseada.
    el título de la proxima historía cuando lo envian?

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  5. tengo un nuevo blog esther ^^

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