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8.1.11

Malos días - Buenos días

El mal día de Iñigo:


Hoy Iñigo va a tener un mal día, de esos que recordamos una y otra vez, y nos dejan un sabor de boca espantoso, como si nos hubiéramos dedicado a tomar basura a cucharadas.

Iñigo no sabe lo que le espera en el día, pero las cosas, van a ir de mal en peor, torciéndose su día tanto, como cuando retuerces una cuerda tensa, ¿y que es lo que le pasa al final a esa cuerda?, se rompe, como la paciencia de Iñigo.

Comencemos.

Iñigo se levanta de la cama, y al poner los pies en el suelo, chafa algo viscoso y frío. Coge las gafas y mira al suelo, quitándose las legañas secas de los ojos. Su gato ha vuelto a vomitar a los pies de su cama. Este se pasaría la noche comiendo los restos que quedaban, en la cocina y el salón, de la fiesta que organizó la noche anterior

Su pie está completamente sumergido en el vomito del, no tan lindo minino, ahora. Iñigo maldice en voz alta “Tragón, cuando te vea, te corto los huevos yo mismo". Se dirige a la ducha, dejando huellas de vomito por todo el pasillo.

Se ducha rápidamente. Se pone los vaqueros, no le cierran del todo, ha engordado unos cuantos kilos en esos días. Se dirige malhumorado al cuarto, y coge un chándal marrón, que tiene echo un churro en el suelo. Limpia el vomito del gato con papel higiénico y recoge un poco el comedor. Se mira por última vez al espejo y se engomina en el pelo. Esta espantoso.

Ya en la calle, mira el reloj, se le está haciendo tarde. Camina malhumorado, sin mirar nada. Un coche que pasa a toda velocidad, lo moja entero. Iñigo grita, al ver su ropa llena de barro.

Cruza enfadado la calle y, de repente, un perro, enorme, o eso le parece a él, le persigue furioso. Iñigo corre, como una bala rompiendo el aire, hasta la casa de Sonia. ¡No corría tanto desde el colegio!. Llega sudando, fatigado, con dolores en el pecho. El perro esta fuera del patio, ladrando diabólicamente, y él se encuentra temblando, ante la mirada firme del astuto canino.

Sube en ascensor y entra en la casa de Sonia. Camina pesaroso por el pasillo, oliendo a sudor y manchado de barro. Entra en la cocina, se toma una cerveza y coge unas patatas fritas.

Se dirige al cuarto de Sonia y cuando entra, esta está con otro en la cama, gozando como una loca.

Iñigo grita colérico y Sonia no le presta la menor atención. Iñigo se va corriendo de la casa, lloriqueando, muy enfadado.


El buen día de Iñigo:

Iñigo se despierta feliz, como un niño sin preocupaciones, al oler el dulce aroma del café recién hecho y las tortitas con sirope y nata. Se levanta de la cama, de un salto, espabilado, y corre a la cocina como un loco que flota con el sabroso olor que llena su casa. Su madre está canturreando y preparando más cosas para su nene. La casa está completamente limpia y todo huele tan bien. Hacía tiempo que su casa no tenía tan buena pinta.

- Buenos días mama - dice Iñigo mientras se rasca la barriga, que asoma, ligeramente, bajo su pijama de Spiderman.

- Hijito mío - dice Encarna - ¡Que madrugador! - exclama orgullosa.

- Es que he quedado con Sonia pronto. Mama, ¿que haces aquí? - pregunta extrañado Iñigo. Se sienta en la mesa y comienza a devorar toda la comida a su paso.

- ¿Que razones ocultas voy a tener para venir a ver a mi querido hijito? - dice con una falsa sonrisa en el rostro. Iñigo arquea una ceja y pega un bufido - Vale pequeñín, he discutido con tú padre. Así que me quedaré unos días contigo. Supongo que no te parecerá mal, ¿verdad cielo? - dice con ojos de santa.

- Claro que no mama. Pero ya verás como en nada hacéis las paces… mama... ¿me haces más tortitas? - pregunta terminando la última de la bandeja. Su madre asiente con felicidad - Pero estas las quiero de chocolate y nueces - exige el glotón.

Encarna cocina alegremente más tortitas para su encantador bebe, que mira la televisión embobado, mientras se rasca sus enormes huevos peludos.

Iñigo se da una larga ducha, en la que pone toda su atención en su escurridizo pene. Mientras, Encarna, friega los platos, recoge la cocina, limpia el cuarto de Iñigo y plancha la poca ropa limpia de su hijo.

- ¡Mama! - grita Iñigo, ya preparado en la puerta para marcharse - en el baño tienes el cesto de la ropa sucia, pon la lavadora, y si puedes, lleva a Tragón al veterinario, está algo pachucho. Nos vemos a la hora de la cena - sale de la casa, dejándole las palabras en la boca.

Encarna sostiene a Tragón en sus manos y le acaricia suavemente su pequeña cabeza. Le pone agua limpia y comida. Se queda sola, pensando que delicioso plato le preparará a su estupendo hijo para cenar.

Iñigo camina gozoso por la calle, relamiéndose los labios, aún con sabor a sirope. Siente que la suerte esta de su parte ese día, y que las cosas van a mejorar aún más cuando llegue a casa de Sonia. Se siente dueño de la calle. Cada paso suyo, se enraíza en el suelo, dejando resquicios de su vaga felicidad.

Y así es. Sonia le espera en la cama, con un conjunto de lo más sexual. Yace en la cama, con el pelo suelto, ondulándose sobre la almohada. Este se queda sin palabras y la mira desesperado por hincarle el diente.

¡Oh grandioso suceso ocurre en ese cuarto!. Y es que Iñigo se la folla. No follan, o ella le folla, sino que él se la folla, como un bestia, en menos de tres minutos, los suficientes para que ella se vuelva loca y muera extasiada en la cama empapada.


El mal día de Sonia:

Sonia se levanta ilusionada de la cama, pues al fin, tiene la casa libre. Sus compañeras de piso se han marchado de viaje durante dos semanas y es el primer día, en mucho tiempo, que tiene la casa vacía.

Se prepara un cuenco de cereales con leche y miel y desayuna leyendo el periódico, en internet.

Son las 9.30 de la mañana. Aún quedan dos horas para que llegue Iñigo a su casa. Tiempo suficiente para darse una ducha, depilarse, recoger el cuarto y leer un rato.

A las doce, Sonia, ya está preparada en la cama, con el conjunto de ropa interior tan caro que se compró el otro día, para darle una sorpresa a Iñigo. Está despampanante. Se recuesta en la cama y adopta una posición muy sexy. Las 12.15, Iñigo no ha llegado. Las 12.30, Sonia comienza a enfadarse. Las 12.45, es el colmo, ni siquiera la llamó para avisarle que llegaría tarde. Sonia está malhumorada. La 13.00, Sonia se queda dormida en la cama.

Las 14.00, Sonia se despierta de golpe, al oír a Iñigo entrar, y como no, se tropieza con el jarrón de la entrada. Vuelve a adoptar la misma posición con la que le esperaba hace dos horas y sonríe, aunque está enojada. Iñigo pasa primero por la cocina, coge una cerveza de la nevera y abre un paquete de patatas fritas. Sonia no se puede creer que no vaya directamente a su cuarto.

Iñigo entra. Y ahí la ve. Tan deslumbrante como nunca. Sonia le mira provocativamente y este se baja los pantalones rápidamente y se tira sobre ella. La ahoga, con sus cuantos quilos de más. Juguetea un poco con ella, le aparta el tanga de encaje y la penetra. Esta patético sobre ella. Suda como un cerdo y tiene restos de patatas fritas en los labios. La besa, como un perro. Está finge que es el polvo de su vida. Le dice que la está destrozando, que la mata, que su enorme pene, en realidad, raquítico, como un gusano recién nacido, la va a partir en dos. Iñigo, en menos de tres sacudidas se corre. Se quita de encima de ella y se tumba en la cama, agotado.

- Sonia - le dirige por primera vez la palabra desde que ha llegado - he visto que tienes pasta italiana en el armario. ¿Preparas eso para comer? - pregunta rascándose la barriga.

- ¿Pensaba que íbamos a comer fuera? - dice ella con el estómago revuelto por lo que acaba de ocurrir.

- Si, pero es que me deje la cartera en casa y no me apetece nada salir. Andaaa... hazme esos macarrones con queso que tanto me gustan.

-Sonia se levanta y se va al baño. Se da una ducha, larga, intentando quitarse la suciedad, que siente impregnada en sí misma. Escucha a Iñigo viendo la televisión y riéndose con un programa de corazón.

¿Cómo?, ¿cómo una chica como ella ha acabado con semejante mandril?. Es un egoísta, un cerdo, un tacaño. No sabe comer, no tiene buenas conversaciones, no tienen aficiones similares y, además, es pésimo en la cama. ¡Oh por Dios!, menudo día le espera a la pobre Sonia.


El buen día de Sonia:

Sonia lo tiene todo planeado. Ha quedado con Rubén, su amante, desde hace un mes, un hombre fabuloso, inteligente, cariñoso, gracioso, guapo, atento y, tremendamente bueno en la cama, media hora antes de que llegue Iñigo a su casa.

Sonia y Rubén unen sus cuerpos una y otra vez. Sonia es feliz.

Iñigo entra en el cuarto de Sonia, con la bolsa de patatas fritas en las manos.

- Sonia, ¿no te quedan más patatas? - entra diciendo sin mirar.

- No - responde Sonia mientras cabalga raudamente sobre las caderas de su hermoso amante - Veeeteee aaa ahh ahh comprarlasss túúú si eeeeeso - dice con dificultad entre jadeos.

A Iñigo se le caen las patatas al suelo alucinado. Comienza a gritar y a lloriquear como un niño.

Sonia se siente liberada, como si hubiera extirpado un mal de su vida, llevándose un gran peso que sostenía su espalda. Se entrega al placer, haciendo oídos sordos a los llantos quejosos de su rechoncho novio, gimiendo en un real e intenso orgasmo. Por primera vez en su vida, Iñigo, escucha gozar de verdad a Sonia, la cual está sumida en el limbo del placer.

Iñigo se marcha enfadado, agarrando la bolsa de patatas fritas y abrazándola contra su pecho. Rubén besa a Sonia y se quedan tumbados en la cama, riendo.

¿Con que día te quedarías tú?

6 comentarios:

  1. jejeje muy bueno, y ademas la forma de relatarlo tambien ha sido muy original, felicidades tienes una gran imaginacion, es una lastima que esa cabeza que tienes este tan sucia jejeje, de verdad a sido gracioso, y menudo asco de tio ~~ menos mal que la chiaca ala final se busca a uno mejor
    ademas el mal dia de iñigo me parece peor que el mal dia de sonia no??
    bueno muy entretenido y lo has escrito muy rapido
    pues eso es todo por hoy
    hasta la proxima

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  2. Hola, ¿como va todo?
    De nuevo nos has sorprendido con una nueva forma de relatar tus historias, ¿es que tu imaginación no tiene límite verdad? jeje
    Ha sido muy interesante la unión de los dos personajes y la verdad es que me alegro por Sonia, aunque también me da pena Iñigo.

    Bueno hasta la próxima!

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  3. Hola! El primer examen supongo que bien, lo que me decepciona es que quería sacar una buena nota para subir media pero me he dado cuenta que en algunas explicaciones podría haberlas mejorado más, por no conartar que en los últimos minutos me di cuenta que en un ejercicio había sumado en vez de restado y a cambiarlo todo como una loca...al final me dio tiempo pero a saber si con las prisas se me olvidó algo. Bueno ¿y tus exmenes como empiezan?

    Se que he dejado el blog este año, pero te aseguro q ha sido por una buena causa, estudiar jeje, pero ahora que ya me he librado un poquillo, sacaré tiempo para escribir que es algo que me relaja mucho, además de que me ilusiona poder leer tus comentarios.

    Un beso, suerte en los exámenes.

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  4. Hola,¿como va todo?
    Me alegra que contestaras tan rápido mi nuevo post, lo escribí gracias a las curiosidades que más me llamaron la atención de una asignatura de libre elección a la que asistía, llamada "erotismo y amor en la literatura árabe".

    Yo más bien pienso que las religiones existen porque el ser humano se siente indefenso ante el mundo, la vida y la muerte y por esta razón necesita creer en alguien todopoderoso que le ayude y le guie en el camino indicado. Tengo un post, que creo que no has visto, que se llama MIEDO=RELIGIÓN, leelo y comentámelo plis jeje lo podrás encontrar en reflexiones personales.

    Lo que me dices del sacerdote polaco me alegra, aunque unos ideales tan abiertos no pueden ser de los cristianos beatos, ese hombre debe de ser de alguna rama del cristianismo, pero puede que me equivoque y aun así, por más posturas sexuales que diga ese hombre en sus libros, seguro que no permitirá que se realicen con medidas anticonceptivas, ¿y que pasa cuando practicas sexo sin ningún anticonceptivo? Así que indirectamente te venden la historia como que puedes hacerlo cuantas veces quieras pero eso si, teniendo hijos cada vez que lo hagas ¿y quien quiere practicar el coito así?

    Respecto a tu vecina que no utiliza velo y es libre, me alegro por ella, supongo que su família o ella misma se habrá habituado a las costumbres occidentales, aunque posiblemente no esté casada y no tenga a ningún esposo celoso que la obligue a ponerselo.
    Por desgracia tienes razón en lo que dices de que este mundo es de hombres e injusto para las mujeres, y no hay cosa que más rabia me de que sea así porque estoy segura de que si fuera al revés nosotras hubiéramos gobernado mucho mejor que ellos, sin guerras, sin injusticias, etc.

    Siento haberme adelantado en el otro blog,jeje, mis ansias de leer más me han superado. Bueno ¿qué tal el examen de econometría? ¿ganaste el concurso con ese poema? Espero que si :D Respondiendo a tu pregunta, claro que te propondré un título, dame un par de días para que piense uno que te pueda gustar.

    Suerte en los exámenes ¿te quedan muchos?
    un beso!

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  5. Hola de nuevo, jeje.

    A mi me queda uno solamente, porque me he dejado un examen para poder centrarme en los pocos que tengo, así que el próximo lo tengo el 26 de una asignatura optativa. Como ves estoy más liberada que tú, pero solo será este semestre, así que hoy he estado en casa de mi hermano y mi cuñada, comiendo e imprimiendome los apuntes del próximo examen.

    tengo ganas de que se me ocurra ya un título para ver que se te ocurre, que seguro que me encantará. Por cierto, he escrito algo nuevo en el blog jeje.

    Un beso!!

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  6. Mira ya tengo un título para ti, a ver si a ti te gusta: "Luzbel". Significa demonio, pero ese nombre me encanta, lo ví una vez y nunca lo habría relacionado con el diablo sino fuera porque vi lo que significaba.
    Bueno espero que sea de tu agrado. Un beso.

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