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La gargantilla

El collar de ámbar fue un regalo de su amigo David. Lo que ella no sabía es que por cada piedra tenía: una aventura, un sueño, un romance, un éxito y un logro vital. Cuando vio a su gata con el amuleto, la suerte venidera se desvaneció con ronroneos satisfactorios. Microrelato presentado en 50 Palabras -  http://www.cincuentapalabras.com/2016/06/la-gargantilla.html 

Yonki

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Tres pastillas envueltas en celofán rosado, dentro de una caja con un elegante lazo rojizo. Un regalo maravilloso para un hombre con mi historia. La parca conoce bien a sus clientes. Ilustración de Drew Darcy  Microrelato para los Viernes Creativos de Escribe Fino

El valor del dinero

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No consigo hacer amigos. Amigos de verdad. De esos para toda la vida. No, la gente me usa, hace lo que quiere conmigo, pero nunca me piden que me quede con ellos. Me pasan de mano en mano, cada cual más sucia. Me introducen en carteras, bolsillos agujereados, cajas roñosas, calcetines sudados, incluso he estado descansando en algún que otro sujetador. Mi valor cambia según donde me encuentro y la gente lucha por conseguirme. Trabajan duro por tenerme en sus manos, pero una vez me atrapan, no duro nada. Me esfumo, sin dejar rastro alguno. Como el rocío por la mañana. Siento aburrirte con mi historia. Siempre que me rulan de esta forma y llenan mi cuerpo de speed me da por hablar sin parar. Por donde iba, sí, eso, amigos… he visto a compañeros muriendo y a principiantes médicos intentando operar con escasos medios. Otros fueron olvidados en sucios pantalones y ahogados por una máquina que llena sus entrañas de agua y jabón. Después la gente lloraba su perdida y según cuanto más mayor era...

Opulencia distraída

Una tumba vacía. Un cadáver ausente. La familia no escatimó en gastos: la lápida brillaba con los grabados de oro, el excelente  buffet , la orquesta contratada desde Viena y la lectura del epitafio a cargo del mismísimo presidente. Mientras, el difunto olvidado tomaba el sol en su piso de Vallecas. Microrelato publicado en 50 palabras - http://www.cincuentapalabras.com/2016/05/opulencia-distraida.html?showComment=1463380144551#c3747762356481989924

Mirror, window

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Siempre tuvo esa cara que te invitaba a viajar, a recorrer el mundo entero, a visitar las playas perdidas de arenas blancas y aguas cristalinas. De todos modos, nunca me fié de él. Sabía de su pasado. Era un mentiroso compulsivo. ¿Cómo saber que lo que se reflejaba en su rostro era verdad? Un día, movido por mi curiosidad y mi incesante masoquismo, me entregue a sus ojos calmados, boca profunda, pómulos perfilados y cuello interminable. Fue un error, nunca debí de caer en su trampa. Las palmeras y los paisajes prometidos se convirtieron rápidamente en un mero espejismo violento. Una vez en su red, vi su verdadera imagen, la de un hombre perdido, lleno de odio y rabia contra todo. Su apariencia se tornó gris, y el azul de sus ojos, se perdió en los mares y aventuras ansiadas. Ilustración de Beau Bernier Frank  Microrelato para los Viernes Creativos de Escribe Fino

Oculto

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Solo aparecía ante los ojos de incrédulos en forma de bruma, humo negro e incluso, algunas veces, niebla. Su corporeidad quedaba relegada a un segundo plano para confundir aún más a aquellos que lo visualizaban. Su identidad era clara, pero nadie se atrevió a preguntar. Su condición camaleónica le impulsó a introducirse en lugares jamás imaginados. Observo la realidad de muchas vidas. Desde ese día decidió seguir su camino fundiéndose con el aire, elemento atrozmente desprestigiado.  Fotografía de Silvia Grav -  http://www.silviagrav.com/

Gran diosa madre

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Entre todas te crearon y nosotras te invocamos. Necesitamos de tu vasta sabiduría para ponerle fin a esta terrible oligarquía masculina. Te suplicamos que gane la justicia, la cual corre por tus venas de mujer inmortal. Drena los campos con tu sangre y victoriosas bailaremos bajo la luna nueva, alzando la voz por la gran diosa madre que escucha nuestras plegarias. Llena nuestros cuerpos adormecidos con tu exaltada pasión, dándonos la fuerza que creíamos olvidada e insufla en nuestras mentes el conocimiento prohibido, aquel que los hombres apartan de nuestro camino y absorben sin cesar ¡Oh! Reina del caos, la oscuridad, la existencia. Tú eres toda la energía, la savia que nutre el cosmos, el oleaje universal. Que se extienda la ciencia sobrehumana con el batido de tus alas, rompiendo las numerosas fronteras creadas por los varones. Quítanos el velo que comprime nuestras caras y no nos deja respirar. Queremos que nuestro cabello vuele al son de la libertad y que nuestras ...