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Todo empezó

Como si fuera un juego de niñas empezaron a desnudarse. Entre risas inocentes se agarraron de las manos y se sumergieron en el vasto océano. Las algas acariciaban sus piernas y los peces rozaban sus cuerpos. El mar, agitado, meció sus movimientos lúbricos y extasiadas se entregaron a los besos de la naturaleza, las caricias de las olas, la mirada de la luna. Microrelato para el concurso de Diviertesexshop - Microelatos eróticos

La hechicera

Toda su vida fue llamada bruja. Ninguno se atrevió a llevarle la contraria, por miedo a sus conjuros y a la nigromancia. Ninguna se atrevió a hablar con ella, por pavor a que la asociaran a las técnicas mágicas y adivinatorias. Nada silencio su voz, ni las llamas de la hoguera a la que fue enviada hace pocos años. Nadie pudo contra ella, ni hombres ni mujeres.  Microrelato creado para el Concurso de Diversidad Literaria - Ellas

El beso de la muerte

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Nunca un beso había sido tan dulce ni un sueño tan amargo. Cayó rendido en sus brazos, mientras ella le acunaba en sus brazos. Juntos, partieron a un mundo prohibido, y ahora, la realidad se le escapaba de las manos. Microrelato para el calendario de noviembre de Internacional Microcuentista - Fotografía de  Ivette Guilbert

Demente

Paseaba por la habitación, hambrienta, sin saber dónde estaba ella. Llevaba tres días sin aparecer por la casa. Sentía correr la locura en sus venas. Harta de escuchar sus propios pensamientos, comenzó a maullar en voz alta. Nadie le respondió, ni siquiera esa gata que le miraba desde el espejo. Relato escrito para 50 palabras -  http://www.cincuentapalabras.com/2015/12/demente.html#comment-form

Sábanas blancas

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Veo esas sábanas y siento tu obsesión por lo blanco, lo pulcro, lo nuevo. Y yo quiero poder manchar mi cama. Beber vino si quiero. Saltar con los pies sucios después de correr por el barro. Odio tu sonrisa de satisfacción cuando sacas la ropa de la lavadora, y todo, todo es blanco en esta casa gris. Incluso tus dientes que relucen con la luz apagada. Me da asco tu contagiosa obsesión. Si cumpliera mis sueños estas sábanas se teñirían de tu enfermiza sangre y todo sería rojo, al fin, un color con vida, un color orgánico, palpitante. Sudo. Comienzas a mirarme mal. Salgo a rastras de la cama, animada por un único motivo. Cuando sientas el frío acero cortando los músculos de tu espalda será demasiado tarde.  Ilustración de Alissa Monks Microrelato para los Viernes Creativos de Escribe Fino

Contra la mujer

Insultos, amenazas, muertes, torturas, vejaciones, humillaciones… ¿Cuándo se acabará este juego macabro de roles? ¿Cuándo dejaremos de ser objetos y seremos sujetos de pleno derecho? El día en que dejen de regalarnos flores por cada paliza, de acallarnos cuando queramos expresarnos y de enterrarnos bajo tierra, habremos conseguido dar un paso hacia delante. Mientras, esta sociedad demuestra su barbarismo machista día a día, marcando la historia con su sed de sangre. 

Rasurando la infancia

No digas tonterías y pásame la cuchilla. Ves, no pasa nada – dice mientras le afeita. Le cede la navaja y este empieza a deslizarla por su rostro. Un grito agudo sale de los pulmones del padre. Su hijo cae redondo sobre sus brazos. De su cuello brota una fuente de sangre, un torrente de vida.